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Sopaipillas para Marian

martes, 18 de septiembre de 2007

Lo ideal es hacerlas en un día de lluvia, el recuerdo que queda en tus hijos es imborrable. Eso es lo que me queda de mis nonas, y te juro que, cuando las hago, hasta trato de ponerme la mano en la cintura como hacían ellas al sacar las sopaipillas del aceite. ¡A empezar a fabricar recuerdos, entonces!
Necesitás harina leudante y harina común 0000, en iguales cantidades, las mezclas y hacés el típico hoyito. Ah!, con una pizquita de sal. En el hoyito agregás dos cucharadas de manteca derretida, y (teniendo en cuenta que la harina absorbe el 60% de su peso en líquido para las masas), agua tibiecita con un chorrito importante de leche. Amasá bien, hasta lograr una textura suavecita. Dejá descansar un ratito, mientras en una olla (que a partir de este momento va a ser la olla de las frituras, porque no sé bien por qué, pero se ponen negritas), colocás aceite a calentar (podés usar grasa de pella, pero quedan más pesaditas), bastante eh!. Cortás la masa en porciones del tamaño de un huevo chico, estirás con palote y que los niños les hagan a los discos un agujero en el medio, usando el dedito. Con mucho cuidado, las echás al aceite, dorándolas de ambos lados. Retiralas, y la ponés en una bandeja espolvoreadas con azúcar. Al comerlas, sobre el labio superior queda una orillita de azúcar, ahí sacá la foto!!!

Unos scons que te vuelan la peluca

lunes, 17 de septiembre de 2007

Agregado posterior: éstos me los hice ayer, tanto hablar de los scons me dieron ganas de comerme unos. No es para que sufran sino para que vean cómo quedan con esta receta.


Los scons son para mí una de las cosas más ricas y fáciles que se pueden hacer en un ratito para tomar con el té (o el café con leche, no es que yo sea pro-inglesa). De la forma que les voy a contar, salen riquísimos.
Se necesitan: 250 gr. de harina leudante, 1 cta. de polvo de hornear, 50 gr. de azúcar, ½ cta. de sal, 50 gr. de manteca, ralladura de 1 limón (si no hay, 1 cta. de esencia de vainilla), 1 pote chico de crema Sancor (porque es doble crema, más sólida), 1 huevo.
Ponen todo menos el huevo y la crema en la procesadora o la licuadora, se tiene que hacer un granulado grueso. Lo ponen en un bowl y en el centro va la crema mezclada con el huevo, trabajen con espátula un poquito hasta que se una, no se debe amasar y menos con las manos porque debe permanecer fría. Cuando vean que se parece más o menos a un bollo, lo estiran grueso como de 2 cm. sobre la mesada bien enharinada, doblan al medio, repasan un poco con el palote y cortan con un vaso o un cortapasta redondo grande, no menos de 5 cm. de diámetro (salvo que quieran “sconcitos”), ponen en placa limpia y si tienen un rato más, la llevan a la heladera 20 minutos. Después que hayan precalentado el horno a temperatura media tirando a alta, si quieren los pintan con huevo SIN QUE SE CHORREE POR LOS BORDES porque si no no se levantan bien. 20’ de horno medio hasta que estén doraditos y chau.
Notitas: si no quieren desperdiciar un huevo para pintar, reserven en una taza un par de cucharadas del huevo que va en la mezcla y le agregan dos cucharadas de leche y pintan con eso.
Pueden reemplazar la crema por queso crema entero.
Si les gusta pueden ponerle a la masa unas nueces picadas, pasas de uva, chips de chocolate o… ½ taza de queso rallado, y los hacen salados, para comer abriéndolos al medio como pancitos y con queso crema o lo que quieran, mmmm.
Si quieren tenerlos listos en cualquier momento, congélenlos crudos pero listos, y cuando se acuerden los llevan al horno derecho desde el freezer, lógico que van a llevar algo más de horneado.
Y recuerden: el mejor scon es el scon tibio, cómanselos recién hechos.